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Educación Física y Deporte Escolar: Acción Pública.

5 de agosto de 2015

 

 

 

 

ÍNDICE

 

0. NOTAS PREVIAS, PALABRAS CLAVE Y RESUMEN

1. INTRODUCCIÓN: EDUCACIÓN Y DEPORTE

A) Características y recursos de los programas de actividades deportivas.

B) Diagnóstico actual sintetizado del deporte escolar.

2. PRINCIPALES ACTORES DE LA PROMOCIÓN PÚBLICA

A) Los ayuntamientos, primer nivel de atención.

B) La escuela, referente educativo.

C) El papel de liderazgo de la administración autonómica en la planificación, ordenación y coordinación territorial del deporte escolar.

3. PROPUESTAS DE INTERVENCION O ACCIÓN PÚBLICA

A) El plan general de actividad física y deporte en edad escolar.

B) La promoción del deporte escolar en los centros educativos.

C) Otras acciones complementarias.

4. CONCLUSIONES

5. FUENTES CONSULTADAS


0. NOTAS PREVIAS:

A. Advertir que cuando aparezcan en el texto los términos “deporte escolar”, “deporte en edad escolar”, “actividad/es físico-deportiva/s”, etc., se refieren a una misma actividad social, realizada por menores en edad de escolarización obligatoria (incluso ampliada tanto por arriba hasta la mayoría de edad oficial y por abajo hasta la edad de la primera escolarización no obligatoria). Por tanto, se empleará una u otra expresión indistintamente para referirse al mismo fenómeno.

B. También, siguiendo con esta misma lógica, serán sinónimos en este trabajo, los términos “menor” o “escolar”, ya que se ha delimitado el ámbito subjetivo a aquella población considerada, oficialmente, menor de edad en España.

C. En la actualidad, el término deporte escolar, desde el punto de vista jurídico, se entiende en sentido amplio y abarca multitud de actividades físico-deportivas, no solo competitivas, realizadas de forma voluntaria por escolares en horario no lectivo, tanto dentro como fuera de los centros escolares. Esta definición coincide con la proclamada por el Consejo de Europa que, además, destaca el valor educativo del deporte escolar (actividad social que se distingue de la educación física aunque también se complementa con ella y que ha sido asumida por parte del ordenamiento jurídico español).

D. Con objeto de no dificultar la lectura del texto se ha utilizado un lenguaje genérico para referirse a sujetos de ambos sexos, evitando expresiones como niño/niña, alumno/alumna, profesor/profesora, etc. En todo caso, se quiere dejar constancia de la voluntad de evitar el empleo de un lenguaje sexista, algo que no siempre se puede conseguir si se pretende que la lectura sea ágil.

E. El artículo ha sido elaborado tomando como fuente principal de consulta la tesis doctoral realizada por el mismo autor, con la denominación “el derecho educativo del menor en el deporte escolar”, publicada por la Universidad de Lleida en 2013.

PALABRAS CLAVE:

Educación integral, Deporte escolar y Educación Física, Acciones públicas, Derechos del menor, Administraciones públicas.

ABREVIATURAS:

CCAA: Comunidades Autónomas.

AAPP: Administraciones públicas.

LOPJM: Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor.

RESUMEN:

Este artículo destaca el valor de la educación física y el deporte escolar como medios educativos de primer orden que promueven los valores democráticos y protegen los derechos de los menores, escolares. Se propone impulsar una acción pública que garantice el desempeño educativo de estas actividades sociales tanto, en el ámbito formal de la escuela como en otros ámbitos informales. Las AAPP tienen la obligación de liderar y organizar esta acción pública de una forma coordinada y transversal para que alcance a toda la población escolar, respetando los principios de interés superior del menor y no discriminación.


1. INTRODUCCIÓN: EDUCACIÓN Y DEPORTE

La principal finalidad de la educación es el pleno desarrollo del ser humano en su dimensión social, personal y cultural. El sistema educativo representa la vía formal de acceso a la educación que se ha constituido como derecho fundamental de los ciudadanos y ciudadanas.

La educación física se ha incorporado al sistema educativo como una asignatura curricular y asume, por tanto, los principios generales del sistema educativo, contribuyendo, de este modo, a garantizar el derecho a la educación integral. Sin embargo, el derecho educativo del menor (sujeto en edad escolar) no se limita solo al ámbito curricular, también se extiende a las actividades extraescolares y de tiempo libre, entre las que se encuentra el deporte escolar. Tomando como referencia los derechos de la infancia (ONU, 1990), los principios educativos han de presidir toda actividad físicodeportiva practicada por jóvenes en edad escolar, tanto dentro como fuera de la escuela.

Según Delors, J. (1996) el concepto de educación a lo largo de la vida es la clave para entrar en el siglo XXI. Ese concepto va más allá de la distinción tradicional entre educación básica y educación permanente y coincide con la noción de sociedad educativa, en la que todo puede ser ocasión para aprender y desarrollar las capacidades del individuo.

La persona que interviene/participa en la educación física y el deporte escolar es un/a menor de edad. Está considerado por el ordenamiento actual un ser humano vulnerable, con limitada capacidad jurídica y de obrar, un sujeto en desarrollo que precisa de protección especial (principio de vulnerabilidad). Actualmente, en las sociedades avanzadas, las necesidades del menor han evolucionado y se han convertido en el eje de sus derechos y de su protección. La mejor forma de proteger a la infancia es promover sus derechos y su autonomía personal (garantía de derecho educativo). En las actividades sociales que se desarrollan, prima el interés superior de los menores sobre cualquier otro interés legítimo que pueda concurrir. La administración pública es la garante de estos derechos. Deberá liderar, controlar y facilitar el proceso de extensión de los derechos del menor, en todas aquellas actividades sociales en las que este intervenga, incluida el deporte.

Desde esta perspectiva jurídico-social, educación y deporte no pueden separarse en la principal etapa de formación del ser humano (la juventud). El deporte escolar se constituye como derecho fundamental del menor y forma parte del concepto educación permanente y de calidad.

Por su carácter participativo, voluntario y vivencial se convierte en una herramienta poderosa para educar a los más jóvenes, en el respeto a los valores democráticos (educación moral y cívica, ética), prepararlos para la vida en sociedad y fortalecer su autonomía personal. Esta práctica no puede justificar, en ningún caso, discriminación, limitación o exclusión de ningún menor en el ejercicio de este derecho.

La educación física desde el ámbito curricular y, complementariamente el deporte escolar, desde el ámbito no formal, contribuyen a la consecución de los fines del sistema educativo: calidad educativa; equidad; transmisión y puesta en práctica de valores; proceso de aprendizaje permanente; educación a la diversidad; esfuerzo individual y motivación; educación para la prevención de conflictos, en definitiva, educación integral.

Los beneficios psicológicos y físicos, que aportan la educación física y el deporte escolar al menor, se convierten en objetivos educativos (OE) de primer orden y en consecuencia, en objetivos de la acción pública de referencia en nuestro ordenamiento. Estos objetivos influyen fundamentalmente en los ámbitos, del desarrollo personal, la salud y la cohesión/integración social:

En el ámbito del desarrollo personal, el deporte contribuye a la formación del carácter y la personalidad; al proceso de adquisición de la autonomía personal; permite la adquisición de competencias básicas y específicas del deporte; mejora el equilibrio psicológico y emocional.

En el ámbito de la salud, el deporte mejora las capacidades físicas y psíquicas actuales de los sujetos, promoviendo su salud; facilita la adquisición de hábitos saludables, convirtiéndose en un instrumento de prevención de enfermedades, lucha contra la obesidad y el sedentarismo.

En el ámbito de la cultura y la cohesión social, el deporte facilita el aprendizaje de habilidades sociales, valores de integración, normas…; facilita la resolución de conflictos, la prevención de conductas de riesgo, el conocimiento y aprendizaje de alternativas de ocio activas/positivas, etc.

A) Características y recursos de los programas de actividades deportivas.

Para que el deporte escolar garantice su carácter educativo, los programas de actividades deberán perseguir finalidades u objetivos educativos, pero también deberán responder a unas características y condiciones socioeducativas de seguridad y la calidad educativa, es decir, las actividades de deporte escolar deben coincidir en sus desempeños, condiciones y recursos, con la educación física (programa didáctico, profesor cualificado, instalaciones y material, evaluación, etc.)

Las actividades deportivas dirigidas a la población escolar deberán responder a un currículum, ordenado a través de programas didácticos (de contenido educativo), que oriente el proceso de enseñanza y que permita medir los resultados. La enseñanza deportiva se estructurará por edades y/o niveles técnicos, coincidiendo, lo más posible, con las edades y estructura configurada por el sistema educativo. Además, cualquier actividad deportiva dirigida a la población escolar deberá contar con los recursos necesarios para proteger y promover el desarrollo integral del menor.

Para la efectiva consecución de todas estas garantías que protegen y promueven los derechos del menor y su desarrollo integral (personal, social…), será necesaria una ordenación armonizada que reúna todos y cada uno de los siguientes recursos:

- Personal técnico debidamente cualificado que garantice una educación físico-deportiva de calidad.

- Instalaciones y material deportivo seguros y de calidad.

- Un programa educativo-deportivo (currículo) que sea coherente con las finalidades del sistema educativo. Que esté coordinado con el programa de educación física y/o el programa educativo del centro. Esta relación es deseable incluso para aquellas actividades desarrolladas fuera de la escuela, en clubes, centros deportivos, etc.

- La carga de actividad debe ser suficiente para garantizar los objetivos (sería deseable garantizar, como mínimo, la práctica de seis a siete horas semanales de actividad físico-deportiva, entre moderada e intensa para cada escolar).

- Los recursos económicos deberán permitir la viabilidad de la actividad. Sin este recurso difícilmente se podrán cumplir los anteriores. La tendencia de la organización de actividades deportivas debe encaminarse a la autofinanciación para garantizar su sostenibilidad y autonomía financiera.

- Deben existir ayudas y bonificaciones para aquellos escolares que se encuentren en situación de desprotección social, evitando así una discriminación por cuestión económica.

- Que se cumpla con la normativa sobre seguridad y salud, derechos de formación, deportistas de elite, y demás normas del ordenamiento que afecten al desarrollo integral de los menores.

B) Diagnostico actual sintetizado del deporte escolar.

La mayoría de los diagnósticos elaborados por las instituciones y autores más relevantes de nuestro país concluyen, en general, que a pesar de la consideración educativa que tiene la práctica físico-deportiva en edad escolar, el desempeño de esta no se corresponde siempre con los parámetros configuradores de un derecho educativo. Han aparecido una sucesión de estudios, elaborados por distintas instituciones y organismos, tanto públicos como privados, que pretenden conocer los hábitos de actividad física y deportiva de los escolares. Sin embargo, la falta de una metodología común ha dificultado el análisis comparado (CSD, 2009). Conocer el diagnóstico del contexto en el que se desarrolla la actividad, es una de las premisas necesarias a la hora de elaborar un plan de actuación pública.

En determinadas circunstancias, el deporte escolar se ha desvinculado del carácter educativo. Se ha abierto una brecha social entre las actividades deportivas realizadas bajo la influencia de la escuela y aquellas que escapan a la misma, desarrolladas en el seno de clubes, asociaciones, entidades comerciales, etc. La pérdida del carácter educativo del deporte escolar atenta al derecho fundamental del/a menor de recibir la mejor formación posible. Dicha formación debe estar encaminada a promover y proteger el desarrollo integral del menor y a la adquisición de su autonomía personal. Además, se pueden generar desequilibrios que resulten perjudiciales para la formación de los jóvenes deportistas: la violencia, el exceso de competitividad, las lesiones por entrenamientos/cargas intensivas, la especialización precoz, etc.

En España el deporte escolar se ha desarrollado, sobre todo, impulsado por las CCAA que tienen las competencias exclusivas sobre esta materia. Ha predominado el modelo del deporte de competición que ha sido apoyado desde los poderes públicos. Este modelo deportivo ha mostrado una serie de riesgos que pueden afectar al desarrollo educativo de los escolares.

Además, en general, el deporte escolar se ha caracterizado por una falta de técnicos/docentes cualificados, un sector laboral desprofesionalizado y una falta de coordinación entre los diferentes agentes promotores (públicos y privados).

En los centros escolares no siempre se ha consolidado la relación entre el deporte escolar y la educación física. La promoción del deporte se ha visto limitada por la falta de recursos (personales, financieros,…), el descenso de horas de práctica, tanto lectivas (educación física) como extraescolares (deporte escolar) y, en definitiva, por la falta de proyectos deportivos integrados en los proyectos educativos de los centros (CSD, 2009, Ob.Cit.).

Paralelamente, los estudios sobre hábitos de los escolares presentan un descenso del nivel de participación, sobre todo, a medida que crece la edad y agudizado en la población femenina (CSD, 2009, Ib.). Además, se ha experimentado un aumento de los índices de obesidad y sedentarismo, lo que supone una grave amenaza para la salud. Por otro lado, los padres/madres y la sociedad en general, muestran una buena predisposición hacia la práctica deportiva en edad escolar, aspecto que se debe observar como una oportunidad de intervención (MSC, PERSEO, 2007, Ob.Cit.).


2. PRINCIPALES ACTORES DE LA PROMOCIÓN PÚBLICA

La intervención sobre el menor debe caracterizarse por una acción integral que extienda la protección y promoción de sus derechos a todas las actividades, servicios,bienes y productos a él destinados (principio de acción integral), entre otros, los servicios deportivos. Además, ya se ha visto que las medidas que se adopten, destinadas a salvaguardar los derechos/intereses de los menores, deben tener un carácter educativo y respetar los derechos del/a menor.

Las CCAA han asumido la competencia en la protección de menores y la han desarrollado a través de su potestad legislativa. Los objetivos de estas leyes son: garantizar a los menores el ejercicio de sus derechos y establecer el marco regulador de actuaciones de fomento de políticas dirigidas a garantizar su desarrollo integral (atendiendo al principio de vulnerabilidad y de atención especial). El ámbito subjetivo se extiende a la población de los 0 a los 18 años (LOPJM, Art. 1). Se pueden diferenciar dos etapas: hasta los 12 años (infancia) y de los 13 a los 18 años (adolescencia).

Este ordenamiento tiene por objeto garantizar el carácter integral de la intervención sobre el menor exigiendo la acción coordinada de todo el sector público y privado (principio de acción integral). Se encomienda a las AAPP el ejercicio de sus competencias en materia de protección de menores a través de las acciones públicas. Se facilitará a los menores la asistencia adecuada para el ejercicio de sus derechos, teniendo en cuenta sus necesidades y ejerciendo el control sobre las actividades que realizan, entre ellas el deporte (LOPJM, Art. 11). Todo ello, asumiendo un papel subsidiario respecto al deber de la familia y, en todo caso, compartiendo dicho deber con esta. Los sujetos prestadores de esta acción pública (agentes promotores del deporte) son, fundamentalmente: la Administración autonómica, los centros escolares y los ayuntamientos, desde el ámbito público, y los centros privados deportivos y educativos, los clubes/entidades y federaciones deportivas, desde el sector privado.

La Administración autonómica resulta competente para la coordinación y planificación de políticas integrales, la dotación de recursos, etc. Por otro lado, los centros escolares son el ámbito natural de desarrollo de las actividades de la educación física y el deporte extraescolar. Los Ayuntamientos asumen la atención y responsabilidad más inmediata sobre la detección de las carencias que puedan impedir o limitar la autonomía, el desarrollo integral y el bienestar del menor, en colaboración con las asociaciones civiles y deportivas promotoras de actividades físico-deportivas.

Los principios que rigen la intervención de los poderes públicos son:

- la prevalencia del interés superior del menor sobre cualquier otro;

- la prevención de situaciones de riesgo que pueden perjudicar el desarrollo integral del menor;

- el carácter socializador y de integración de cualquier medida;

- el derecho a recibir el máximo nivel de educación posible;

- la garantía de la plena participación del menor en la vida social y cultural de acuerdo con su grado de desarrollo personal.

A) Los ayuntamientos, primer nivel de atención.

Los ayuntamientos son considerados entidades competentes en materia de deporte escolar. No obstante, cabe señalar que, sin menoscabo de la autonomía local, a las entidades locales se les atribuyen (en las leyes autonómicas del deporte), funciones ejecutivas y de organización, casi siempre, en coordinación con la Administración autonómica (sin perjuicio de las competencias a ésta atribuidas, o en el marco de sus directrices).

Otra de las competencias generalizadas para las entidades locales es la del fomento/promoción, incluso tutela, especialmente de actividades deportivas de carácter formativo o recreativo, extraescolares y también de carácter competitivo. En este caso, el de la competición deportiva escolar, se encomienda la coordinación con la Administración autonómica y/o con otras entidades de carácter asociativo (federaciones, clubes), e incluso con otras entidades locales (órganos forales en el País Vasco, por ejemplo). En algunos de estos textos legales se concreta la colaboración de las administraciones locales al vincularla a la cesión de uso de los equipamientos deportivos municipales.

Debe destacarse la especial redacción de la Ley 2/2011, de 2 de marzo, del deporte y la actividad física de la Comunidad Valenciana que, en su artículo 7, se refiere a las competencias de los municipios. En este caso son competencias municipales las siguientes:

- Fomentar el deporte, en especial el deporte para todos y el deporte en edad escolar.

- Coordinar con las autoridades educativas el uso de las instalaciones deportivas municipales y de los centros docentes públicos, tanto para la impartición de la educación física como para la práctica del deporte y la actividad física en horario extraescolar.

En su punto 3, refiriéndose a los municipios con más de 5.000 habitantes se establece que estos municipios garantizarán, por sí o mancomunadamente, la prestación del servicio público deportivo municipal, que deberá incluir entre sus prestaciones, como mínimo, las siguientes:

- Programas de promoción deportiva, principalmente dirigidos a la población en edad escolar y programas físico-deportivos dirigidos a la población con mayores necesidades sociales, mayores y discapacitados.

También es destacable el papel de fomento y coordinación atribuido por la legislación autonómica, a algunas provincias (diputaciones), los órganos de los territorios forales y a los cabildos en las islas.

B) La escuela, referente educativo.

Una de las facetas que la legislación deportiva autonómica destaca, cuando trata el tema del deporte escolar, es el importante papel estructural que juegan, en su promoción y organización, los centros de enseñanza. Según esta normativa, la práctica deportiva escolar deberá ejecutarse a través de los centros escolares, contando con la colaboración de las AAPP y las federaciones/entidades deportivas. Además, alguna de las leyes hace referencia al empleo de los convenios/acuerdos como instrumentos que formalizan esta colaboración entre las diferentes administraciones y/o otras entidades públicas o privadas.

Por otra parte, la legislación autonómica impulsa las políticas de apertura de los centros escolares con objeto de facilitar la utilización plena y polivalente de las instalaciones deportivas de los centros educativos, incluso fuera del horario lectivo. Todos los centros escolares poseen una dotación básica de instalaciones deportivas que si se aprovecha puede suponer, además de un recurso básico para la promoción, también un ahorro para la inversión pública. La utilización de las instalaciones deportivas escolares no deberá interferir en el normal desarrollo de las actividades académicas, ni en aquellas que organicen las asociaciones de madres y padres de alumnos o los consejos escolares de los centros. Cualquier utilización de las instalaciones deportivas escolares deberá estar coordinada con las demás actividades deportivas promovidas por la Comunidad educativa y formar parte del proyecto educativo del centro. De esta forma se mantendrá la coherencia en la acción del servició publico educativo.

Con objeto de impulsar estas políticas de apertura de centros escolares y la dotación suficiente de instalaciones deportivas, la legislación autonómica propone la colaboración entre los departamentos del gobierno autonómico, representantes de deportes y educación. También se promueve la relación con las entidades locales y los centros escolares para que, estos, dispongan de instalaciones deportivas de carácter polivalente. Se estimula la colaboración municipal para que las actividades deportivas extraescolares sean dotadas de recursos humanos y materiales.

Para promocionar el deporte escolar en los centros escolares, la legislación autonómica impulsa la creación de asociaciones deportivas escolares (agrupaciones deportivas escolares, clubes deportivos escolares, etc.) como una de las estructuras básicas para el desarrollo de esta actividad. Especial mención, en este punto, merecen las leyes autonómicas que regulan la constitución y funcionamiento de asociaciones deportivas específicas de carácter escolar (Galicia, País Vasco, Navarra, Cataluña y Extremadura). Dichas entidades tienen personalidad jurídica y capacidad de obrar para el cumplimiento de sus fines. Se regula su constitución, composición, funcionamiento y régimen jurídico, y se fomenta su creación mediante la habilitación de recursos económicos y humanos. Además, se les habilita para participar en las competiciones deportivas escolares organizadas por las federaciones y/o la propia Administración.

También es frecuente encontrar, en la legislación deportiva autonómica, la referencia a la relación entre los diferentes departamentos o áreas de la Administración autonómica (educación, sanidad, juventud, bienestar social, etc.). Esta relación tiene como objetivo contribuir a mejorar, a través de la acción conjunta, el fomento y desarrollo, en general, del deporte escolar. Las relaciones que con mayor frecuencia aparecen en los textos autonómicos son las relaciones entre el órgano/departamento de la Consejería competente en materia de deportes y aquellos competentes en materias de educación y sanidad.

Una de las materias que con mayor frecuencia se relaciona con el deporte escolar es la educación. La legislación deportiva autonómica presta, en esta materia, una especial atención a la enseñanza de la educación física y deportiva, para que se imparta, con garantías, en todos los centros y niveles escolares. También se destaca, en esta relación, la vigilancia de la Administración educativa para que se cumplan las normas relativas a las instalaciones deportivas y al personal docente que dirige las actividades deportivas en horario extraescolar. Además, y en consecuencia, se realza el papel de los centros escolares dependientes de la Consejería de Educación, como núcleos desde donde parte la acción de promoción y organización del deporte escolar.

Se considera el centro escolar un referente educativo de primer orden que influye sobre las actividades deportivas extraescolares que en él se desarrollan. Se considera también que el proceso de aprendizaje y formación del escolar se encuentra en un momento crucial de su vida. El objetivo del legislador es extender la influencia educativa de los centros escolares a espacios de educación no formales, ampliando la calidad que puede ofrecer el conjunto del sistema educativo. La normativa autonómica busca la relación entre los órganos responsables en las materias de deportes y educación con objeto de facilitar la inclusión de las actividades deportivas extraescolares en el proyecto educativo de los centros y su aprobación por el Consejo escolar.

En algunas CCAA se han arbitrado medidas que incentivan la acción del profesorado (sobre todo el de la asignatura de educación física) con objeto de atender el desarrollo educativo de estas actividades. Se busca, de esta manera, la complementariedad de las actividades extraescolares con la asignatura de educación física, ofreciendo, así, una coherencia en el proceso educativo (de formación) del menor, desde la escuela.

En resumen, la escuela, como referente educativo, debe constituirse como el núcleo de promoción por excelencia del deporte escolar. Las políticas de fomento pueden ser las más atractivas en este ámbito en el que se han consolidado las garantías educativas y de servicio. Y por otro lado, la autonomía de los centros educativos favorece el desarrollo de las actividades deportivas extraescolares.

C) El papel de liderazgo de la administración autonómica en la planificación, ordenación y coordinación territorial del deporte escolar.

El centro escolar y los municipios, en solitario o en colaboración con el asociacionismo deportivo local, han sido los actores públicos que, hasta estos momentos, más directamente han abordado la organización y el desarrollo de programas deportivos para escolares. Sin embargo, la competencia en la planificación, ordenación y promoción del deporte escolar de una Comunidad, recae en la Administración autonómica. Esta competencia trata de garantizar el equilibrio territorial mediante políticas que garanticen el acceso de todos los ciudadanos y ciudadanas al deporte, independientemente del lugar donde residan. Al estado le restan actuaciones de coordinación y cooperación con las CCAA y las Corporaciones locales para asuntos e intereses del deporte en el ámbito nacional (Ley 10/90 del deporte, art. 2).

No obstante, la Administración autonómica, a través de su órgano o departamento encargado de gestionar el deporte (Conserjería, Dirección General de deportes, Secretaría General, Organismo autónomo, etc.) ostenta la máxima competencia sobre el deporte escolar, es decir, su promoción, pero también su ordenación/regulación, convocatoria de programas, organización y planificación/programación). Además, se le atribuye la función de elaborar planes/programas de deporte escolar, aprobarlos y ejecutarlos por su cuenta o en colaboración con otras administraciones, órganos de la misma administración o entidades privadas de carácter asociativo. El desarrollo de estas actividades precisa recursos, organización de tiempos y espacios. Se considera fundamental el papel subsidiario de la Administración autonómica en este sentido.

Sí frecuente resulta la relación entre el deporte y la educación, también lo es con la sanidad. La legislación deportiva autonómica presta una especial atención al control médico y sanitario de la población escolar, a través de la coordinación entre el órgano administrativo competente en materia de deportes y el de sanidad.
 
Además, la intervención de la Administración autonómica en el deporte tiene por objeto garantizar la eficacia y eficiencia de la acción pública. Dicha acción debe ser integral y abordarse de forma transversal desde todas vías posibles de promoción. Para conseguirlo, será preciso contar con la participación de todos los agentes sociales implicados en la organización del deporte escolar (profesores, AMPAs, Consejos escolares, ayuntamientos, entidades deportivas, federaciones, etc.).
 
En la mayoría de los textos de las leyes autonómicas del deporte se atribuyen a las federaciones deportivas funciones genéricas, no específicas en relación al deporte escolar. Sin embargo, destacan algunos textos en los cuales, expresamente, se manifiesta la función de coordinación entre las federaciones deportivas y la Administración autonómica, para la organización, asistencia técnico-deportiva, ejecución y promoción, en general, del deporte escolar. Sobre todo, para la colaboración en el desarrollo del deporte de competición escolar, ámbito en el cual estas entidades son especialistas. 


3. PROPUESTAS DE INTERVENCION O ACCIÓN PÚBLICA

A) El plan general de actividad física y deporte en edad escolar.

Uno de los principales instrumentos para la promoción del deporte escolar es la elaboración y su posterior aprobación, a través de un decreto específico, por parte de la Administración autonómica de un plan general de actividad física y deporte en edad escolar para la Comunidad.

- La puesta en marcha de este plan general, precisará de una estructura u órgano administrativo, encargado de planificar, coordinar y ejecutar los diferentes programas de promoción del deporte escolar a nivel autonómico. El plan general tendrá como objetivo la acción integral (manifestaciones deportivas, promotores, etc.) de la Administración sobre el deporte escolar, creando un marco de referencia general que oriente toda actividad deportiva dirigida a la población escolar.

- Será conveniente articular la coordinación de los departamentos de deportes, educación y sanidad así como con los entes locales o de otras administraciones y entidades privadas (clubes, federaciones, etc.) que intervengan en el desarrollo de los planes. Esta coordinación tratará de remover los obstáculos para la promoción de actividades deportivas que puedan encontrarse, tales como la seguridad, el control, vigilancia y mantenimiento de las instalaciones, la responsabilidad, atención sanitaria, etc. Desde los órganos administrativos y técnicos de la Administración se deberán dirigir los programas, se conseguirá financiación y otros recursos.

- Algunos de los programas que se han extendido con mayor éxito y que, por tanto, se proponen como referentes educativos, son: el programa de enseñanza deportiva (Escuelas deportivas), el programa de deporte de competición (Juegos deportivos) y el programa de especialización o tecnificación deportiva dirigido a escolares con altos niveles técnicos.

- La organización de campañas de difusión y fomento del deporte escolar, de sus valores (juego limpio, olimpismo, rechazo a la violencia…), puede ser una de las primeras acciones a abordar, con el objetivo de difundir y dar a conocer el plan a la sociedad. Entre otras se pueden recoger las siguientes finalidades:

 El deporte como instrumento para la creación de hábitos saludables de práctica deportiva que perdure a lo largo de toda la vida de la persona.

 El deporte como elemento que mejora la salud y previene enfermedades, garante de un correcto crecimiento y un desarrollo adecuado de las capacidades psicofísicas de nuestros jóvenes.

 El fomento del deporte y la educación física como instrumentos pedagógicos de primer orden que contribuyen a la formación integral de los jóvenes, al desarrollo armónico de su personalidad y a su integración social.

- Otra de las propuestas que debe recoger el plan general de actividad física y deporte escolar, es la puesta en marcha de un órgano asesor y consultivo, formado por los principales agentes generadores de práctica deportiva entre los jóvenes. Dicho organismo deberá estar constituido por expertos de reconocida trayectoria en el ámbito del deporte escolar. Las principales funciones de este órgano asesor y consultivo del deporte en edad escolar, serán: informar sobre las necesidades detectadas en el desarrollo del deporte escolar; asesorar al gobierno autonómico en su tarea de planificación y ordenación de la actividad del deporte escolar; ofrecer recomendaciones y propuestas sobre aspectos relacionados con la promoción y organización del deporte escolar en el ámbito de la Comunidad.

Entre las demás acciones que pueden impulsarse a través de este plan y, en función del carácter educativo que se pretende tengan las actividades programadas, se proponen las siguientes:

- En poblaciones pequeñas se planteará la estrategia de mancomunar actividades, servicios y bienes.

- Diseñar un programa de revisiones médicas periódicas, en coordinación con el departamento autonómico de sanidad.

- Poner en marcha estudios que aborden, entre otras problemáticas, el problema del abandono deportivo y la lucha para combatirlo, estableciendo los cauces necesarios para la continuidad en la práctica deportiva tras el periodo escolar.

- Potenciar la participación de las minorías étnicas y culturales.

- Atender la regulación y adaptación educativa de la competición deportiva en edad escolar. Promover el Fair Play en las competiciones deportivas escolares.

- Formar a los técnicos deportivos y coordinar la formación con las posibles salidas profesionales. Organizando la formación de los técnicos deportivos en consonancia con el ordenamiento educativo y el sistema nacional de cualificaciones profesionales.

- Poner en marcha medidas de apoyo a los deportistas de élite.

B) La promoción del deporte escolar en los centros educativos.

Entre las acciones públicas dirigidas a estimular el desarrollo de actividades deportivas extraescolares en los centros escolares, destacan las siguientes:

- Los proyectos deportivos deben ir asociados al Proyecto educativo de centro para dar coherencia a la acción educativa. La línea pedagógica del centro debe tener continuidad más allá del horario lectivo. En la coordinación del Proyecto deportivo conviene que participe preferentemente el profesorado de educación física, encargado de actuar como nexo de unión con la actividad deportiva extraescolar. El proyecto debe conseguir el consenso de toda la comunidad educativa implicada: Consejo escolar, equipo directivo, claustro de profesores, AMPA, familias y entorno local. La participación se debe facilitar a través de los órganos de gobierno. Un proyecto innovador y de futuro es aquel que implica a otras materias del currículum otorgando a los proyectos una dimensión interdisciplinar e integral, potenciando, además, la convivencia con el entorno.

- Los proyectos deportivos en los centros escolares deben promover un estilo de vida activo y saludable más allá de las actividades físicas y deportivas que ofrezcan. Resulta conveniente diseñar la oferta de actividades del centro escolar en colaboración con otras entidades del entorno y el tejido asociativo más próximo (a ser posible el club deportivo escolar), otros clubes o asociaciones deportivas, instalaciones deportivas municipales, otros centros escolares, etc.

- Impulsar la relación entre los centros escolares y otras entidades generadoras de práctica deportiva, a través de acuerdos o convenios de colaboración. Y ofrecer incentivos para el reconocimiento de la labor de las entidades ciudadanas que promueven el deporte escolar, como estímulo a la participación.

- Instaurar políticas de apertura de las instalaciones de los centros educativos en horario extraescolar, dando prioridad en el uso para ciertos colectivos con finalidad social y, buscando alternativas para solucionar los problemas generados por esta apertura.

- Convocar subvenciones destinadas a los centros escolares que se adhieran a la red de centros promotores de actividad físico-deportiva. Sobre todo, subvenciones destinadas a la contratación de técnicos deportivos.

- Estimular la dedicación del profesorado (especialmente del profesor de educación física) en los programas extraescolares e impulsar la figura del coordinador, compensando su labor.

- Impulsar ayudas dirigidas a jóvenes deportistas con el objetivo de compatibilizar el tiempo dedicado al deporte con sus otras actividades sociales.

- Impulsar ayudas o becas a jóvenes con necesidades socioeconómicas especiales, en coordinación con los servicios sociales de la Administración.

- Incorporar la evaluación de las actividades extraescolares en la evaluación general del centro. Evaluación controlada por la inspección educativa.

C) Otras acciones complementarias.

Otras acciones complementarias que se proponen y que completarían una acción pública integral de promoción del deporte en edad escolar, son las siguientes:

- Elaborar un programa de estímulo del asociacionismo (deportivo, escolar, juvenil…), tanto en la escuela como en el municipio. Para que las asociaciones sean más fuertes y capaces de promover el deporte escolar de forma autónoma.

- Establecer un sistema de calificaciones, graduando el nivel de calidad educativa y seguridad de las actividades o servicios deportivos dirigidos a los escolares. Se podrían entregar certificaciones de calidad a aquellas entidades organizadoras que superaran los estándares de calidad establecidos.

- Prohibir o limitar directamente aquellas actividades que supongan un riesgo para la integridad física del menor o para su desarrollo integral.

- La creación de un servicio de inspección, desde la Administración autonómica, que informe primero, controle después a los organizadores de actividades deportivos escolares (obligaciones legales) y, realice un seguimiento/control de estas actividades y/o servicios, sancionando las irregularidades observadas (será necesario disponer de un régimen sancionador adecuado).

- Exigir a los promotores de actividades y/o servicios de deporte escolar que publiquen la información precisa, es decir, aquella que refleje las características de la actividad y los posibles riesgos que puedan perjudicar el desarrollo integral del menor. Dicha información deberá ser veraz, plural, respetuosa y visible.

- Regular la profesión de monitor o técnico deportivo del deporte escolar, ajustando dicho perfil profesional a las competencias y cualificaciones necesarias para desempeñar la profesión, así como los itinerarios formativos que acreditan estas competencias.

- Exigir a los promotores/organizadores de actividades deportivas para escolares las coberturas de seguro necesarias (responsabilidad civil, accidentes) en consonancia con el resto del ordenamiento (espectáculos y establecimientos públicos, consumidores y usuarios, etc.).


4. CONCLUSIONES

Los menores, gracias al ordenamiento jurídico actual, se han convertido en sujetos de derechos. El derecho a la educación es uno de sus derechos fundamentales. Las AAPP tienen la obligación constitucional de atender la educación de los menores, promover y proteger su desarrollo integral y su autonomía. Hoy en día la educación no se limita al espacio formal de la escuela, sino que abarca todas y cada una de las actividades en las que participa el menor. La educación física y el deporte escolar son actividades sociales que se han convertido en potentes medios educativos. Sin embargo, no siempre, la sociedad ha conseguido que el deporte escolar sea coherente con las finalidades educativas. Para que el deporte escolar y la educación física se conviertan en medios educativos deben perseguir unos objetivos didácticos y desarrollarse a través de unas condiciones socioeducativos que garanticen el desarrollo integral del menor. Los poderes públicos tienen la obligación de fomentar la educación física y el deporte a través de las acciones públicas utilizando sus recursos institucionales: la Administración autonómica será la encargada de ordenar, coordinar y planificar las políticas integrales, la dotación de recursos, etc.; los centros escolares son el ámbito natural de desarrollo de estas actividades y deberán integrarlas en su programa educativo; los Ayuntamientos asumen la atención y responsabilidad más inmediata sobre la promoción, en colaboración con las asociaciones civiles y deportivas promotoras de actividades físicodeportivas. A través de la ordenación y la planificación, la Administración autonómica, de forma coordinada con los demás actores públicos y privados, podrá liderar un cambio que garantice el valor de la educación física y el deporte escolar como medios educativos de primer orden que promueven y protegen los valores democráticos y los derechos de los menores.


5. FUENTES CONSULTADAS

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Publicado por:

Silvia Grima Dominguez