Gestion instalaciones deportivas

Eres miembro Entrar separador Nuevo Registrarse
Síguenos Twitter Facebook Google plus LinkedIn

Desfibriladores semiautomáticos (DESA): Implantación y normativas

23 de abril de 2013

 

Disponer de desfibriladores semiautomáticos en zonas de gran tránsito de público o centros donde se congrega mucha gente puede ser la clave para salvar la vida de una persona que sufra un paro cardiaco. Sin embargo, no solamente se trata de adquirir el desfibrilador semiautomático, si no que llegado el momento de la emergencia, debemos prestar atención a diversos factores que permitirán reducir al máximo el tiempo que transcurre entre el paro cardiaco y la recuperación del paciente. Una vez más hemos de tener en cuenta que cada segundo que pasa es vital para evitar daños irreparables en el paciente por lo que cada detalle ha de ser tenido en cuenta.

 

En el anterior número hablamos ya de la Cadena de Supervivencia, es decir, los pasos a seguir para conseguir que el tiempo de atención sea lo más breve posible. Esta cadena forma parte de lo que se conoce como “Programas de desfibrilación de acceso público”, que tienen como objetivo contribuir a acortar los tiempos de respuesta, y lograr que el intervalo que trascurre entre la llamada al 112 y la administración de desfibrilación, sea menor de 5minutos.

 

Pero existe un concepto relacionado con la implantación de DESA en espacios públicos que va un paso más allá de la Cadena de Supervivencia, cuya esencia  descansa en movilizar a la comunidad en su propia cardioprotección.

 

El uso exitoso de un DESA radica en una respuesta organizada basada en los eslabones de la Cadena de Supervivencia, es decir, el aviso a los servicios de emergencia, la formación en las técnicas de RCP y la instalación de desfibriladores. En cualquier caso, conviene recordar que, en caso de emergencia, cualquier persona puede utilizar un DESA ya que su uso es sencillo y el equipo informa paso a paso a la persona que asiste al paciente de lo que tiene que hacer.

 

Los elementos críticos para un rescate exitoso según SuddenCardiacArrestFoundation son:

 

Desarrollo de un protocolo de respuesta a la emergencia médica: Este protocolo debe adaptarse a las necesidades reales del entorno en el que se implementa y coordinarse con el equipo local de emergencias, ya sea protección civil, la cruz roja o la policía local.

Formacióny reciclaje de los trabajadores/personal del local en RCP y uso del DESA: Independientemente de las legislaciones autonómicas vigentes en cada Comunidad Autónoma, es necesario que haya personas convenientemente formadas en cómo realizar las técnicas de RCP y en la utilización de los DESA.

Verificación continua del estado de los equipos: Los DESA disponibles actualmente en el mercado realizan autocomprobaciones periódicas para chequear que el equipo está en perfectas condiciones, y avisan en el caso de detectar algún fallo en el equipo con lo que no es necesario realizar mantenimientos, pero es necesario contar con un sistema de avisos que permita conocer el estado de los parches y baterías de los dispositivos.

Realización regular de simulacros de respuesta: los simulacros permiten verificar que tanto el protocolo de respuesta, como la formación y los medios disponibles son adecuados para el objetivo del plan de cardioprotección y permite el desarrollo de posibles mejoras.

 

Junto a estos elementos, destaca la importancia del lugar en el que se coloca el desfibrilador semiautomático. Es importante que éste se encuentre en un lugar fácilmente accesible y debidamente señalizado de tal manera que en caso de emergencia se pueda comenzar cuanto antes el proceso de atención al paciente. Es esencial también devolver el equipo a su lugar en perfecto estado cuanto antes tras una intervención para que este pueda ser utilizado de nuevo.

 

Estas indicaciones hablan de los elementos críticos necesarios para implementar un plan de cardioprotección en un área grande (ciudades, pueblos, barrios…) pero son la base de cualquier plan de cardioprotección a una escala menor, como el que prepararíamos en un gimnasio o instalación deportiva.

 

Para decidir si es conveniente para un centro disponer de un desfibrilador semiautomático podemos responder a las siguientes preguntas. Si la respuesta a una o más de ellas es “SÍ” se recomienda implantar un programa de desfibrilación temprana.

 

  1. ¿Se ha producido alguna vez un paro cardiaco repentino en este establecimiento?
  2. ¿Se reúne en este lugar gran cantidad de gente de forma regular?
  3. ¿Tardarían mucho los servicios de emergencias en llegar a mi establecimiento?

 

 

Normativa sobre el uso de Desfibriladores Semiautomáticos en España y la UE

 

En España hay una ley nacional que regula el uso de DESAs(RD 365/2008)por personal no sanitario, pero las competencias para la aplicación de muchos de los aspectos regulados están traspasadas a las Comunidades Autónomas (por ejemplo el registro, la o la formación). Esto ha supuesto que cada Comunidad Autónoma haya aprobado una normativa distinta para el uso de estos equipos que se debe consultar cuando se instala un DESA. No existe unanimidad, por lo que dependiendo de dónde se encuentre, la duración de dicha formación, y la frecuencia del reciclaje,  variarán en función de cada Comunidad Autónoma. Los casos más extremos van desde la Comunidad de Madrid, donde no es necesaria la formación, hasta el caso de la Comunidad Valenciana donde la formación dura 12 horas.

 

El año pasado se publicó en nuestro país un documento llamado ‘La implantación de desfibriladores en zonas públicas: protocolos de uso y recomendaciones’ producto de la reunión entre representantes de aeropuertos, centros comerciales y servicios de emergencias entre otros. Todo bajo el amparo del Consejo Español de Resucitación, con el objetivo establecer las pautas para la implantación y uso de desfibriladores semiautomáticos en España. Este documento aboga por impulsar la implantación de los desfibriladores semiautomáticos en zonas públicas, como medida para salvar vidas por parada cardíaca. Este documento concluía con un decálogo que incluía los siguientes puntos:

 

  1. Los beneficios del uso del DESA son indiscutibles desde la perspectiva científica y sociosanitaria. Es fundamental difundir dichos beneficios, así como eliminar los obstáculos a su implantación
  2. Es necesario mejorar en el conocimiento de la incidencia y prevalencia de las paradas cardiorespiratorias a través de un estudio epidemiológico que permita disponer de un mapa a nivel nacional y de CCAA.  Dicho estudio sería de ayuda a la toma de decisiones
  3. Es necesario que exista, a nivel normativo, una autorización explícita para el uso del DESA por parte de personal no sanitario, que permita eliminar los reparos existentes a su implantación o el miedo a su utilización por parte de la población general (no está penalizado). Dada la inocuidad del DESA para los pacientes y su facilidad de uso, la población mayor de edad debería estar habilitada para el uso de los DESA sin que sea necesaria formación específica.
  4. Es necesario distinguir entre formación sobre RCP a población general y formación sobre DESA en el lugar donde se implante, que, en este último caso, no es necesaria. Sí es necesario que todo el personal del lugar donde se instale tenga conocimiento de ello y se disponga en estos lugares de un protocolo de actuación en caso de parada cardíaca. (Es recomendable la formación sobre RCP a un grupo/persona encargada de rescate).
  5. La formación reglada y la exigencia de titulación para la implantación de DESAs suponen un  serio obstáculo (por su coste y por las dificultades relacionadas con la gestión de RRHH a la difusión) de la implantación de los desfibriladores en áreas públicas
  1. La exigencia de registros administrativos y la obligatoriedad en la disponibilidad de personal certificadamente formado es una barrera para la instalación de los DESA. Sería aconsejable liberalizar su instalación sin requerimientos administrativos y transformar en recomendación la obligatoriedad de disponer de personal formado.
  2. La  implantación del DESA debe realizarse de manera eficiente, priorizándose  en función de los siguientes criterios, por este orden:

1º Lugares públicos de gran afluencia “real”, matizando si es continua o esporádica.

2º Espacios donde el acceso del servicio de emergencias sea complicado o nulo.

3º Lugares con porcentajes elevados de población de riesgo. No obstante, el paro cardiaco súbito es un problema generalizado y a veces independiente del riesgo coronario.

  1. Como objetivo a corto plazo en la formación, se recomienda incluir los conocimientos de RCP en la formación básica  de aquellos colectivos como policía, personal de transporte sanitario, bomberos y otros que intervienen habitualmente en emergencias.
  1. Como objetivo a medio/largo plazo, la formación en resucitación debería comenzar en la escuela y continuar en el ámbito socio sanitario, para continuar con los posibles primeros intervinientes no sanitarios en un caso de emergencia como la parada cardiaca. En la escuela la formación de profesores que difundan el conocimiento a los escolares.
  2. La parada cardiaca es un problema de salud pública de primera magnitud que requiere la atención de las administraciones sanitarias. El Ministerio de Sanidad debería liderar mediante el Consejo Interterritorial una racionalización de las diferentes legislaciones autonómicas.

 

A nivel europeo, encontramos también grandes diferencias legislativas. No obstante, son muy pocos los países que no permiten el uso del desfibrilador por cualquier persona. Francia es uno de los países más estrictos, mientras que otros como Alemania permiten el uso de los desfibriladores por cualquier persona.

 

 

La confianza de disponer de un DESA

 

Cada vez son más los centros que disponen de un desfibrilador semiautomático y han formado a su personal para su uso.

 

Uno de los ejemplos más recientes y notables es el de la Universidad de Oviedo. La realización de cursos de primeros auxilios, la implementación de protocolos ante emergencias y la instalación de 45 desfibriladores semiautomáticos, repartidos en los diferentes campus y dependencias administrativas, forman parte de un plan que pretende reducir los riesgos laborales y cardiovasculares de la comunidad universitaria. Esta iniciativa hizo del de Oviedo el primer recinto universitario español que adoptó medidas de cardioprotección en sus campus. Pocas semanas después de la puesta en marcha del proyecto se consiguió salvar la vida a una persona que estaba haciendo ejercicio en las instalaciones del campus.

 

El gimnasio ZagrosSports de Madrid consiguió también gracias al desfibrilador del que disponía el local salvar la vida de un cliente víctima de un paro cardiaco. Una actuación rápida mediante maniobras de RCP y el uso de un desfibrilador semiauotmáticopor parte de uno de los monitores del gimnasio  logró salvar la vida de este deportista.

 

Otro caso donde se han preparado para salvar vidas es el del restaurante Silk & Soya. Este restaurante cuenta desde 2010 con un desfibrilador semiautomático.  El personal del establecimiento ha sido formado para su uso, y saben perfectamente qué hacer en caso de que alguien sufra un paro cardiaco.

 

Publicado por:

Comunicacion SPDG